La Federación Andaluza de Autónomos del Taxi (FAAT) ha cargado duramente contra el borrador del Reglamento de los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) presentado por la Junta de Andalucía, calificándolo de insuficiente, improvisado y un favor descarado a las VTC. La federación denuncia que la Junta ha tardado tres años en redactar un texto de apenas ocho páginas, mientras que el sector del taxi tiene que cumplir una normativa de 43 páginas llena de exigencias y restricciones.
A estas críticas se ha sumado la Unión Sevillana del Taxi, que advierte que este reglamento pone en peligro el futuro del taxi en Andalucía al no imponer controles reales a las VTC y permitir que operen con una regulación laxa que fomenta el intrusismo y la competencia desleal.
FAAT denuncia que la Junta ha redactado un reglamento que favorece descaradamente a las VTC, permitiendo que sigan expandiéndose sin control. «El Gobierno andaluz ha preferido ponerse del lado de las grandes multinacionales en lugar de defender a los miles de taxistas autónomos que llevan años luchando por mantener su trabajo», afirman desde la federación.
Uno de los aspectos más graves del reglamento es que no impone un estudio técnico obligatorio para la concesión de nuevas licencias de VTC, permitiendo que sigan creciendo sin límites, a pesar de la saturación del tráfico en las ciudades andaluzas.
Además, la limitación de nuevas licencias se basa únicamente en criterios medioambientales, dejando fuera aspectos clave como la planificación del transporte o la protección del taxi, algo que FAAT considera una vergüenza y una muestra más del desprecio de la Junta hacia el sector.
El borrador del reglamento también introduce un examen de capacitación para los conductores de VTC, pero desde FAAT y la Unión Sevillana del Taxi se preguntan si realmente será una prueba exigente o simplemente una pantomima para aparentar que se regula el sector.
FAAT también arremete contra la falta de control sobre las tarifas de las VTC. Aunque el reglamento menciona que en momentos de alta demanda no se podrá duplicar el precio ordinario, no explica cómo se calcula ese precio ni qué mecanismos existen para evitar abusos.
«El taxi tiene tarifas reguladas y supervisadas, mientras que las VTC siguen fijando precios sin control y engañando a los usuarios con tarifas abusivas cuando más se necesita un transporte», critican desde la federación.
Por ello, exigen transparencia total en los algoritmos de tarificación de las VTC en lugar de seguir favoreciendo a las plataformas.
Uno de los puntos más indignantes para FAAT es que las organizaciones de VTC han sido escuchadas en la elaboración del reglamento, mientras que el sector del taxi ha sido ignorado.
«Es inaceptable que la Junta haga oídos sordos a miles de taxistas y sus familias, mientras que sí consulta a las grandes empresas que buscan destruir el sector del taxi», denuncian desde la federación.

FAAT exige que el taxi tenga derecho a ser parte activa en la regulación del transporte, tal y como lo han reconocido varias sentencias judiciales.
Desde FAAT y la Unión Sevillana del Taxi insisten en que la Junta deje de hacer favores a las VTC y regule el sector con medidas efectivas como:
Un límite real a las licencias VTC basado en estudios de movilidad, no solo en criterios medioambientales.
Un régimen sancionador claro y contundente para evitar el fraude en las VTC.
Mayor inspección y control para evitar la competencia desleal.
FAAT y la Unión Sevillana del Taxi consideran que la Junta de Andalucía ha traicionado a los taxistas con un reglamento que favorece a las multinacionales y deja al taxi en una situación de desventaja injusta.
«La Junta ha preferido mirar para otro lado y seguir los dictados de las plataformas antes que defender a los taxistas andaluces. Pero no nos vamos a quedar de brazos cruzados», advierten desde FAAT.